5. ALTERNATIVAS TECNOLÓGICAS, GERENCIALES Y ORGANIZATIVAS PARA UN DESARROLLO MÁS ENDÓGENO Y AUTOGESTIONARIO(*17)

En este capítulo se describirán varias alternativas tecnológicas, gerenciales y organizativas con el objeto de demostrar que los agricultores podrían disminuir en forma muy significativa su dependencia de factores externos y protagonizar su autodesarrollo, si ellos dispusieran de tecnologías apropiadas y si estuvieran capacitados para adoptar las siguientes innovaciones:  

1) Mejoramiento en la planificación de las actividades y en la administración predial para: aprovechar oportunidades de desarrollo; evitar ociosidades y hacer un óptimo uso de los recursos existentes en las fincas; y distribuir su utilización ordenadamente durante el año (tierra, mano de obra familiar, animales de tiro, animales de producción, equipos, instalaciones, etc.). Con ello, todos los recursos disponibles podrían ser utilizados racionalmente, producirían resultados en la plenitud de sus potencialidades y, de esta manera, evidentemente los agricultores, al utilizar mejor lo que tienen, se volverían menos dependientes del crédito y de otros factores que no tienen.  

Cuando los recursos existentes en las fincas son escasos, con más razón deben producir en la plenitud de sus potencialidades; aunque lo anterior sea elemental y obvio, es muy frecuente encontrar en los predios valiosos recursos que apenas existen, pero que no producen los beneficios que podrían proporcionar. Para disminuir tal contradicción, se estima necesario que:  

- Todos los miembros de la familia deben tener ocupación productiva y generadora de ingresos durante todo el año y deben estar muy bien capacitados para ejecutar sus actividades con eficiencia; para lograrlo es necesario diversificar rubros, promover la integración vertical (encargándose de la pre-producción y de la poscosecha) y planificar actividades para distribuirlas a lo largo del año, inclusive para los días en los cuales por razones climáticas no se puede trabajar en el campo (por ejemplo; confección de utensilios para la finca y el hogar o procesamiento agroindustrial de productos)  

- Si existen vacas (factor de mayor costo) éstas deben disponer de buenas pasturas (factor de menor costo) para que una mejor alimentación contribuya a que tengan crías a edad más temprana y con mayor frecuencia y produzcan el máximo posible de leche  

- Si existen inversiones, éstas no deben ser sobredimensionadas ni permanecer subutilizadas u ociosas; una yunta de bueyes que come el año entero un forraje producido en una tierra escasa no debe trabajar apenas algunas semanas al año  

- Los árboles frutales deben estar injertados para que ocupen menor superficie de tierra y produzcan frutos de mejor calidad, con mayor precocidad y en mayor cantidad.  

- Las leguminosas deben estar inoculadas para extraer e incorporar al suelo mayor cantidad del nitrógeno que se encuentra disponible en la atmósfera.  

- Los estiércoles deben ser recogidos y utilizados para abonar el suelo y los estanques de peces; los rastrojos no deben ser quemados, pero sí incorporados a la tierra.  

- Se deben proporcionar condiciones favorables para que la propia naturaleza ayude a combatir las enfermedades y las plagas, especialmente vía diversificación y rotación de cultivos.  

- Los animales o plantas que no producen o lo hacen en forma deficiente deben reemplazarse por otros más productivos; recursos escasos no deben mantener factores ociosos.  

- Deben existir abejas para que, aprovechando la disponibilidad de flores, mejoren la polinización e incrementen los rendimientos de los cultivos y de paso produzcan miel para autoconsumo y generación de ingresos.  

Adicionalmente y cuando los recursos lo permitan:  

- si existe electricidad, ésta debe contribuir a impulsar equipos produ ctivos, aumentar la  productividad de la mano de obra y añadir valor a los productos, y no sólo iluminar la casa o accionar el televisor;  

- si existe agua suficiente, ésta debe ser utilizada racionalmente para regar, criar peces, generar electricidad o impulsar molinos;  

- la radiación solar debe ser captada a través de equipos sencillos para calentar agua, generar energía y secar granos, frutas u hortalizas;  

- el viento debe accionar captavientos para bombear agua subterránea o generar electricidad.  

Debido a la escasez de recursos, cada componente del sistema de producción debería, en lo posible, tener múltiple propósito y cumplir simultáneamente varias funciones, por ejemplo:  

a) La caña de azúcar podría ser sembrada en cordones vegetados (en curvas de nivel) que protegerían el suelo contra la erosión; sus cogollos alimentarían a los poligástricos; su jugo serviría como alimento energético para la familia y para cerdos y aves; su bagazo serviría como combustible, etc.  

b) Algunas leguminosas podrían servir para mantener el suelo cubierto y con ello evitar la erosión y la incidencia de malezas; extraer nutrientes de las capas más profundas del suelo (alfalfa, guandul, etc.); incorporar materia orgánica y nitrógeno al suelo; servir como componente proteico en la alimentación de la familia y en las raciones animales; mejorar las condiciones físicas y biológicas del suelo, etc. En ambos ejemplos, un solo rubro tiene un múltiple propósito y actúa eficazmente para elevar la productividad de los tres factores que con más frecuencia están disponibles en los predios: la familia, la tierra y los animales.  

Para que todos los factores aporten a la finca, es necesario planificar las actividades en consecuencia y diversificar los rubros, de forma que éstos se integren y se complementen. De este modo, todos los demás factores producirán en forma armónica y permanente, mientras el agricultor trabaja o descansa. Además, es necesario que todos los espacios estén ocupados en forma productiva: peces en el estanque; lombrices en la tierra; abejas, aves y conejos en los elevados; aves y plantas acuáticas en la superficie de los estanques, etc. Estos componentes además de no competir entre ellos más bien se complementan, integran y potencian.  

Quienes conocen el campo saben que, desgraciadamente, los espacios disponibles, a pesar de reducidos, no siempre están ocupados en forma racional durante todo el año, y que los recursos existentes no siempre producen en forma satisfactoria; si ambos son escasos, con mayor razón la prioridad será capacitar a los agricultores para que los usen adecuadamente y saquen de ellos todo el provecho posible. Si todos los espacios estuvieran permanentemente ocupados y si todos los recursos productivos fueran utilizados en forma racional y en carácter permanente, los agricultores no estarían tan fuertemente dependientes del aporte de factores externos y del crédito para adquirirlos. Desgraciadamente existe una fuerte tendencia a magnificar la aparente necesidad de obtener recursos adicionales y a minimizar la importancia de usar plenamente los que ya están disponibles.  

2) Diversificación e integración de rubros agrícolas, pecuarios y forestales con el objeto de generar ingresos y auto-abastecerse en forma permanente de:  

- alimentos para la familia tales como cereales, leguminosas, raíces y tubérculos, hortalizas, bebidas (té, café, yerba mate), condimentos, frutas, grasas, miel, huevos, leche y carne y sus derivados;  

- forrajes e ingredientes para raciones (maíz, sorgo, soya, nabo forrajero, alfalfa, ramio, guandul, lupino, yuca, zapallo, boniato, leucaena, gliricidia, prosopis, etc;  

- abonos;  

- leña;  

- madera para construcciones e instalaciones rurales, cercos, mangos de herramientas, colmenas, cajas o recipientes para almacenar o transportar productos, etc;18  

- totora, caña (Arundo donax) y cocoteros para la cobertura de techos;  

- materias primas para artesanías y útiles del hogar (sorgo para confeccionar escobas; mimbre para elaborar canastos y muebles; bambú de distintos calibres para costales, ductos de agua, bebederos, comederos y jaulas de animales menores; calabazas; esponjas, etc.).  

Es difícil hacer viable la agricultura familiar sin incorporar animales al sistema de producción, entre otras razones, porque éstos aportan trabajo; proporcionan aminoácidos esenciales para la alimentación de la familia; transforman en productos más nobles (leche, carne, lana etc.) los desechos de la agricultura, los cuales sin animales serían desperdiciados; permiten recuperar la fertilidad del suelo a través de la incorporación del estiércol y de la rotación de los cultivos con las praderas, etc. En la agricultura familiar se debe dar preferencia a los animales de menor porte y/o más eficientes o más prolíferos, como por ejemplo: las vacas jersey que son de pequeño porte y muy eficientes productoras de leche; o los pollos que son muy rápidos y eficientes transformadores de los alimentos producidos en la granja; o los conejos, los que con 5 hembras y 1 macho producen la carne suficiente para alimentar a una familia tipo. Si el agricultor no puede tener una vaca tal vez pueda tener tres cabras lecheras, las que bien alimentadas y manejadas podrían producir la leche suficiente para satisfacer las necesidades de la familia.  

Una finca diversificada puede proporcionar alimentos de calidad y en cantidad suficiente, no sólo para la familia sino también para los animales, y hacerlo en forma permanente. Además, al producir y consumir en el propio predio, gran parte de los bienes, el agricultor queda menos expuesto a la acción expropiatoria de las cada vez más extensas cadenas de intermediación que se están estableciendo, ya sea en la adquisición de los insumos o en la venta de las cosechas. En virtud de lo anterior, muchas veces resulta económicamente más conveniente que el agricultor produzca los insumos y consuma los productos en la propia finca, en vez de comprar los primeros y vender los últimos al circuito industrial y comercial. Lo anterior no significa que se esté proponiendo una desvinculación o un aislamiento del agricultor de los mercados, de las cadenas agroalimentarias y de los demás sectores económicos; significa proponer que el agricultor se vuelva menos dependiente de aquellas relaciones con el sector industrial que sean innecesarias y/o desfavorables; como un ejemplo se podría mencionar que el productor no debe comprar una ración balanceada de origen industrial, si puede (y generalmente puede pero no sabe) producirla él mismo, utilizando (en vez de vender) los componentes producidos en su propio predio.  

Sin embargo, esta autosuficiencia no puede ser absoluta; las familias rurales requieren en forma permanente de algunos insumos y bienes de consumo familiar que la finca diversificada no puede proporcionar. Lo anterior las obliga a producir excedentes negociables que generen ingresos, también en forma permanente para poder adquirir estos elementos (inoculantes, vacunas, antiparasitarios, agroquímicos, herramientas, alambre, clavos, artículos para el hogar, vestidos etc.) sin necesidad de recurrir al siempre escaso y engorroso crédito oficial o al caro crédito usurero. En la vida moderna, en virtud de las crecientes aspiraciones19 y necesidades de las familias rurales, estos excedentes negociables deben ser cada vez mayores, lo que indica que el autoabastecimiento podría ser una prioridad (punto de partida) y no un objetivo final (punto de llegada). El agricultor podría empezar con una finca para autoconsumo no como un fin en sí misma, sino que como un medio (o una estrategia) para llegar a una granja comercial, haciendo dicha transición en forma progresiva. Según las circunstancias de cada agricultor, los productos comerciables pueden ser oriundos de los excedentes de los rubros de autoconsumo o provenir de uno o más rubros de renta, es decir de aquéllos que se producen exclusivamente con el propósito de ser comercializados y no para ser consumidos por la familia.20  

La mejor forma de hacer factible y económicamente estable una pequeña finca es a través de una gran diversificación de rubros agrícolas y su integración con distintos rubros pecuarios y con la producción forestal. Salvo excepciones especiales, un pequeño productor no debería ser netamente agricultor o dedicarse únicamente a actividades pecuarias y mucho menos producir un solo rubro, porque ello lo expondría a innecesarios riesgos, vulnerabilidades y dependencias. Una finca bien diversificada es el supermercado, la fábrica de insumos, el banco, la agroindustria, la compañía de seguros y la fuente de empleo para la familia del agricultor, que funciona en forma ininterrumpida durante los 365 días del año, produciendo alimentos e insumos, incorporando nitrógeno al suelo, recuperando la vida y la fertilidad del suelo, combatiendo plagas, reciclando residuos, polinizando plantas, generando ingresos, etc. El hecho de que muchos rubros tienen una producción estacional, mientras que el consumo (de la familia y de los animales) y la necesidad de ingresos son permanentes, es un poderoso argumento en favor de la diversificación .

Si por cualquier motivo no fuera conveniente que cada agricultor haga una gran diversificación, existe otra alternativa que consiste en lo siguiente: un grupo homogéneo de aproximadamente 10 agricultores conjuga sus recursos y sus esfuerzos hacia el logro en común de sus objetivos económicos. Con tal fin cada uno de ellos se dedica y especializa en un solo rubro, pero el resultado económico de todos los rubros de todos los miembros del grupo es repartido entre todos ellos. Esta alternativa tiene la extraordinaria ventaja de reducir en forma drástica los gastos con las inversiones y consecuentemente la dependencia del crédito. A modo de ejemplo, si sólo uno de ellos cría cerdos se requiere de apenas una pocilga, un buen semental y un triturador de granos, en vez de tener diez; si apenas un miembro del grupo se dedica a la producción lechera también se requerirá de menor número de reproductores, de sólo un establo y un equipo de ordeño, en vez de tener diez de ellos; si sólo un miembro se dedica a la avicultura, se requerirá de apenas un galpón en vez de tener diez; y si sólo uno de ellos se dedica a la producción de granos podrá talvez utilizar la tierra de los demás miembros y tener apenas una máquina sembradora y una cosechadora-trilladora, en vez de tener 10. Esta alternativa compatibiliza las ventajas de que los 10 miembros en su conjunto gocen de: a) los beneficios de tener una agricultura diversificada e integrada verticalmente (el maíz y la soya producidos por un miembro alimenta los cerdos, las aves y las vacas de otros miembros); y b) de los beneficios de lograr economía de escala y de poder especializarse al adoptar la llamada división social del trabajo. La alternativa recién descrita no impide que cada agricultor en su propia finca tenga una producción diversificada para autoconsumo. Esta es una interesante alternativa de cómo la tecnificación puede estar al servicio de los agricultores y no tanto de los proveedores de la agricultura.  

3) Adopción de medidas elementales de recuperación y conservación de la fertilidad de los suelos(21*), como por ejemplo: utilizarlos de acuerdo a su capacidad de uso (vocación); sembrar en curvas de nivel; hacer siembra directa con equipos de tracción animal especialmente diseñados para tal fin (labranza mínima); evitar el laboreo excesivo que incrementa costos en maquinaria y trabajo, provoca la compactación y aumenta la vulnerabilidad a la erosión; no sembrar en favor de la pendiente; construir terrazas; implantar cordones vegetados con especies de múltiple propósito; recolectar los estiércoles e incorporarlos al suelo junto con los rastrojos y abonos verdes; mantener el suelo con cobertura viva o muerta durante todo el año, para retener más agua de las lluvias, mejorar la porosidad, reducir el escurrimiento, disminuir el desarrollo de malezas, estimular la vida microbiana y evitar el excesivo calentamiento del suelo; hacer rotación de cultivos con leguminosas previamente inoculadas y con especies de diferentes sistemas radiculares (aprovechamiento vertical de la fertilidad del suelo) o de distintos requerimientos nutricionales. 21 "Sólo se puede hablar de agricultura cuando se conserva la fertilidad (del suelo). Si ella disminuye con las sucesivas cosechas, el nombre que le corresponde es minería". Henry Ford, pionero de la industria automotriz estadounidense.  

Estas medidas permiten aumentar la productividad de la tierra con menor gasto en fertilizantes sintéticos. Sin embargo, cuando éstos estén disponibles, serán muchos más eficientes si, previo a su incorporación, el agricultor adopta todas las medidas recién mencionadas; más aún, si el agricultor adopta íntegra y correctamente estas últimas, podría ser hasta un contrasentido no complementarlas con la incorporación de fertilizantes sintéticos, máxime si dispone de semillas de alto potencial genético. La recuperación y la mantención de la fertilidad del suelo son la más importante, crucial y decisiva medida que todos los agricultores deberán adoptar en forma integrada y permanente. De su capacidad para producir altos rendimientos dependerá el autoabastecimiento de la familia, la productividad de la mano de obra (porque podrá cultivar una menor superficie para obtener igual cantidad de producto), la mayor productividad y el menor costo de los demás factores de producción, la adecuada alimentación de los animales (y consecuentemente su desempeño productivo y reproductivo) y la suficiente generación de excedentes para el mercado.  

4) Mejoramiento en el uso y el manejo del agua. Muchos agricultores desperdician este importante factor de producción por regar a través de métodos inadecuados que no contribuyen a ahorrarlo. En algunos casos, los agricultores "mojan pero no riegan" por desconocer la profundidad de las raíces o las necesidades hídricas de los cultivos. Otros, aunque pudieran hacerlo, no aprovechan el agua disponible para criar peces, los que podrían ser alimentados directamente con los productos y desechos de las fincas o indirectamente con el estiércol de los animales. Sin embargo, el peor desperdicio de agua ocurre cuando el agricultor riega pero no adopta en forma correcta todas las demás tecnologías que son necesarias para que el riego manifieste todas sus potencialidades (calidad de semilla, densidad de siembra, desmalezamiento, combate a plagas y enfermedades, fertilización, etc.); en tal circunstancia hace lo más caro y no se beneficia porque sigue obteniendo bajos rendimientos al no hacer lo más barato.

Desgraciadamente esta tan frecuente distorsión, además de provocar desperdicio de agua, genera un grave e innecesario sobredimensionamiento de los caros equipos de riego. Al tener bajos rendimientos por el motivo recién mencionado, el agricultor necesita ampliar la superficie bajo riego, lo que a su vez requiere un motor de mayor potencia, una bomba de mayor capacidad, más energía, más cañería, más aspersores, más trabajo, etc.; lo anterior es un importante factor de incremento de costos, aunque no muy visible.  

5) Uso de semillas de buena calidad, sembrando variedades más productivas, precoces y resistentes a las adversidades, con el fin de aumentar la productividad de la tierra (generalmente de escasa superficie) y el número de cosechas en un mismo período de tiempo, como formas pragmáticas de contrarrestar la insuficiencia de tierra. En el punto 3 de este Capítulo se resaltó la importancia de elevar la capacidad productiva del suelo; ésta sin embargo no será suficiente si no es potenciada y complementada con una semilla de buena calidad. La conjugación de estos dos importantísimos y determinantes factores (suelo fértil y semilla de mejor potencial) es fundamental para que los agricultores aumenten en forma muy significativa los rendimientos de la tierra (y por ende de la mano de obra y de los animales) y a través de ella logren desarrollar una actividad económicamente viable. Sin aumentar en forma muy significativa sus actuales rendimientos, difícilmente los pequeños agricultores podrán lograrlo, máxime si ellos dedican su escasa tierra a cultivar rubros de baja densidad económica, como por ejemplo yuca, arroz, porotos, maíz, papas etc; es decir si los agricultores pobres continúan produciendo rubros que son adquiridos por los consumidores pobres.  

6) Adopción de técnicas de siembra adecuadas en cuanto a época, profundidad y densidad. Hacer test de germinación y regular la sembradora son medidas que no cuestan pero permiten lograr una densidad adecuada; si esta es insuficiente los espacios disponibles serán ocupados por las malezas y serán ellas (y no el cultivo) las que se beneficiarán de los fertilizantes que eventualmente sean aplicados. Pequeños y evitables retrasos en la época de siembra provocan importantes reducciones en los rendimientos. Sembrar bien no necesariamente significa gastar más, sino que ganar más. Por ejemplo, sembrar en líneas (filas) en vez de hacerlo al voleo (trigo, cebada, avena, etc.), poner sólo una semilla y acortar la distancia en vez de ampliar dicha distancia y poner varias semillas en un solo hueco, son medidas elementales que disminuyen la cantidad de semillas; facilitan las labores de desmalezamiento y reducen sus costos; y aumentan los rendimientos por superficie.  

7) Eliminación oportuna de malezas mediante mano de obra familiar y equipos de tracción animal, normalmente disponibles, en lugar de usar herbicidas y tractores que son caros y generalmente importados. El desmalezar es una de las actividades más agotadoras y que más tiempo absorbe de la mano de obra familiar, máxime si no se lo hace al inicio de su ciclo vegetativo. Por tal motivo, es necesario poner más énfasis en las eficaces medidas de prevención, entre ellas su eliminación temprana, con el fin de romper su ciclo vegetativo (no permitir que semillen) y con ello disminuir y facilitar la penosa labor de desmalezamiento; o sembrar con una densidad adecuada para que el suelo esté bien cubierto; o anticipar la fecha de preparación del suelo para que las malezas puedan emerger y ser eliminadas antes de la siembra del cultivo; o utilizar cobertura muerta; o introducir plantas alelopáticas. Como se ve, medidas de fácil adopción y bajo costo permitirían a los agricultores disminuir las agotadoras y caras jornadas de desmalezamiento y les permitirían incrementar los rendimientos; ambos contribuirían a reducir los costos unitarios de producción, sin necesidad de recurrir a tractores y herbicidas.  

De más está decir que si los agricultores adoptasen las otras medidas incluidas en este Capítulo, podrían incrementar los rendimientos de sus cultivos, lo que a su vez les permitiría disminuir la superficie cultivada y consecuentemente reducir aun más el trabajo y los gastos  con desmalezamiento.  

8) Adopción de prácticas de "manejo integrado de plagas" para reducir el excesivo y a veces innecesario uso de plaguicidas. Es necesario desterrar el concepto equivocado de que manejo de plagas es sinónimo de aplicación de plaguicidas. Estos podrían ser total o parcialmente eliminados de los procesos productivos de la mayoría de los rubros de las pequeñas propiedades, si los agricultores adoptaran las eficientes y eficaces medidas de "Manejo Integrado de Plagas" mencionadas a continuación:  

- diversificar la producción;  

- efectuar cultivos consorciados o asociados;  

- utilizar variedades más resistentes a las plagas y enfermedades;  

- usar semillas y plantas sanas;  

- hacer rotación de cultivos;  

- utilizar plantas repelentes de plagas y/o atrayentes de enemigos naturales de las plagas;  

- instalar trampas o cebos;  

- emplear enemigos naturales;  

- adoptar plaguicidas sólo como último recurso, después de que las alternativas de menor costo y menor daño hayan demostrado ser ineficaces o insuficientes.  

Innumerables y reiteradas experiencias llevadas a cabo por las instituciones oficiales de investigación agrícola de los países de la Región, han demostrado fehacientemente que es posible reducir, en forma significativa, la cantidad de plaguicidas y el número de sus aplicaciones, sin disminuir los rendimientos por superficie cultivada. Naturalmente, si los agricultores no adoptan estas prácticas alternativas, seguirán necesitando crecientes cantidades de agroquímicos, los que aumentarán innecesariamente sus costos de producción, y matarán las plagas y también los enemigos naturales de éstas; con ello entrarán en un círculo vicioso, que beneficiará principalmente a unos pocos fabricantes y proveedores de estos plaguicidas, con visibles perjuicios para millones de productores y daños para millones de consumidores y para el medio ambiente.  

9) Aplicación de medidas zootécnicas y veterinarias, como por ejemplo: mejor alimentación de los animales con recursos forrajeros producidos en la propia finca; vacunaciones y desparasitaciones en el momento adecuado; permanente limpieza de las instalaciones; destete precoz; manejo racional de los pastos, de los animales y de la reproducción; cuidados en el parto; protección al recién nacido (contra frío, viento, humedad, predadores, etc.); desinfección del ombligo; castración en el momento adecuado siguiendo normas elementales de higiene; realización de dos ordeños diarios, etc. Con estas medidas de bajo costo y fácil adopción es posible: aumentar, en forma muy significativa, la producción de carne, leche, lana, etc; alargar el período de lactancia; aumentar la frecuencia de los partos y el número de animales nacidos y destetados en un menor lapso de tiempo y por ende en una menor superficie de tierra; todo ello sin necesidad de endeudar al agricultor en la adquisición de un mayor número de animales.  

10) Utilización de prácticas que disminuyan las importantes pérdidas (no siempre perceptibles) 22  o de herramientas adecuadas, por no hacerla en el momento oportuno, etc.), en la trilla, en el transporte, en el almacenaje, en el consumo por los animales23 y en la comercialización. Es posible disminuirlas en forma significativa por medio de procedimientos que los agricultores podrían adoptar sin costos adicionales, si estuvieran conscientes de la magnitud de las pérdidas y adecuadamente capacitados para evitarlas. A modo de ejemplos: utilizar variedades menos susceptibles al desgrane, adoptar técnicas mejoradas de trilla, prevenir contra los ratones, guardar las cosechas en bolsas de polietileno de muy bajo costo, etc. Estas técnicas de conservación no sólo permiten reducir las pérdidas, sino también postergar la venta de los excedentes para épocas de menor oferta y consecuentemente de mejores precios.  

Algo tan elemental como cosechar de inmediato el producto maduro, normalmente no se lleva a cabo; muchas veces el productor esgrime razones poco consistentes para dejar el producto en el terreno demasiado tiempo, sin darse cuenta de que al recolectarlo ya tiene menor cantidad y está infectado por insectos que lo seguirán destruyendo en las bodegas o depreciándolo si se lo desea vender. Entre los medianos y grandes agricultores, son impresionantes las pérdidas en la cosecha de granos debido al uso de maquinarias inadecuadas o a la deficiente regulación u operación de las cosechadoras. De seguir ocurriendo las importantes pérdidas en todas las etapas antes mencionadas, se continuará en la siguiente paradoja: la tierra insuficiente, el crédito difícil, los insumos escasos y los esfuerzos de los agricultores seguirán siendo en gran parte destinados a producir bienes que, lamentablemente, jamás aportarán beneficio alguno a ellos ni a la humanidad. Generalmente no existe relación entre: i) los grandes esfuerzos que hacen los agricultores para acceder a los factores de producción y para obtener cosechas más abundantes; y ii) la poca atención que ellos dedican a la adopción de medidas (generalmente de fácil aplicación y bajo costo) para conservar los bienes después de producidos.    

Una reflexión sobre las 10 medidas descritas en este capítulo  

¿En qué porcentaje los agricultores podrían incrementar los rendimientos (por unidad de tierra y de animal) por el sólo hecho de seguir las medidas (de bajo o cero costo y consecuentemente factibles de ser adoptadas) descritas en estos 10 puntos anteriores?  

¿En qué porcentaje podrían reducir sus costos unitarios de producción si ellos adoptaran dichas medidas: a) por aumentar los rendimientos; y b) por reducir la cantidad y el costo de los insumos (y de los tractores y de las obras de riego, de los pies de cría y sementales, y del crédito, etc.)?  

Si los agricultores adoptasen las 10 medidas recién descritas, seguramente obtendrían aumentos muy significativos en los rendimientos y reducciones también muy importantes en los costos por kilogramo producido. Adicionalmente, tendrían mayor volumen de productos para alimentar a la familia, para suministrarles a los animales y para colocar como excedentes en el mercado; lo anterior implicaría automáticamente aumentar los ingresos y reducir los gastos en la adquisición de alimentos humanos y raciones para los animales. Todo esto se traduciría en un incremento de las ganancias netas de los agricultores. Sería mejor adoptar estas medidas viables, en vez de seguir perdiendo tiempo en esperar recursos y perfeccionismos que de hecho son inaccesibles.  

Sin embargo, hacer lo anterior (producir con eficiencia) a pesar de ser necesario y posible, aún no es suficiente y no es todo lo que pueden hacer las familias rurales. Sus ganancias pueden dar otro gran salto cuantitativo si, además de todo lo anteriormente propuesto, ellas adoptan las dos sugerencias que se describen a continuación (puntos 11 y 12) y, finalmente, si adoptan estas 12 medidas en la forma descrita en el punto 13.  

11) Procesamiento e incorporación del valor agregado. Una de las importantes causas de los bajos precios de venta de la producción agrícola es que ésta es ofrecida al mercado, in natura, tal cual es cosechada, sin ningún proceso de beneficio, es decir, sin limpiar, lavar, desgranar, clasificar, secar, procesar, transformar, moler, envasar, etc. Los pequeños agricultores deberían aprovechar su abundante y, muchas veces, subocupada mano de obra y con ella adoptar las medidas antes mencionadas, con los propósitos de: procesar para aprovechar totalmente los excedentes que ocurren en la época de cosecha (frutas por ejemplo); conservar los productos por más tiempo para consumirlos (por la familia o por los animales) y venderlos en las épocas en las cuales por razones climáticas no se pueda producirlos; reducir pérdidas; incorporarles valor; alargar el período de comercialización y venderlos fuera de la época de cosecha y, consecuentemente, a mejores precios. Con estos propósitos, los agricultores podrían adoptar medidas tales como: procesamiento de frutas (secado, cristalizado, mermeladas, en almíbar, etc.); encurtido de hortalizas; procesamiento de carnes en cecinas, carne salada, ahumada, seca, etc.; producción de derivados de la leche; procesamiento de cueros, pieles y lanas, etc. El procesamiento a nivel predial tiene la ventaja adicional de que es el agricultor quien se queda con los desechos y subproductos y los puede utilizar como insumo para producir otro rubro en la finca. Para lograrlo no se requiere de grandes plantas industriales; los procesamientos antes mencionados podrían lograrse a través de la capacitación de mujeres y jóvenes, para que lo hagan en forma artesanal, a nivel predial o comunitario, lo que contribuiría a ocupar la mano de obra y a incrementar sus ingresos en forma muy significativa.  

12) Disminución del exagerado e innecesario número de eslabones del circuito industrial/comercial, que actúa antes de la siembra y después de la cosecha; con el doble fin de reducir los gastos en la adquisición de los insumos y de obtener mejores precios en la venta de las cosechas. Muchos eficientes productores no han logrado viabilizarse económicamente porque han sido ineficientes comercializadores (de los insumos que adquieren y de los excedentes que venden). Los agricultores organizados deberían constituir sus propios servicios y asumir, en forma gradual y creciente, algunas actividades que actualmente ejecutan los intermediarios y agroindustriales. Una importante razón por la cual los ingresos de los agricultores son insuficientes, es que, desde que el insumo es fabricado por la industria hasta que el producto agrícola llega a la mesa del consumidor, existe un innecesario sobredimensionamiento en la cantidad de intermediarios, muchos de los cuales se mantienen a expensas del trabajo del agricultor.  

El creciente alargamiento de estas cadenas de intermediación es un importantísimo motivo por el cual: a) el agricultor recibe un porcentaje cada vez menor del precio que el consumidor final paga por los alimentos; y b) el agricultor necesita entregar una cantidad cada vez mayor de producto para adquirir la misma cantidad de insumo. Este innecesario exceso de eslabones del circuito industrial/comercial está deteriorando la relación insumo/producto e impidiendo la viabilización económica de muchos agricultores. A modo de ilustración, veamos un ejemplo de los eslabones de esta cadena:  

- el industrial fabrica los insumos para la producción agrícola (fert ilizantes, herbicidas, insecticidas, etc.);  

- el intermediario del centro industrial los adquiere del fabricante y los vende al comerciante del municipio o de la comunidad en la cual vive el agricultor;  

- este comerciante local los vende al agricultor;  

- el agricultor utiliza los insumos y con ellos produce maíz, sorgo, alfalfa, yuca, soya, etc.;  

- el intermediario local compra estos productos primarios del agricultor y los vende al intermediario del centro industrial o a la industria;  

- la industria transforma estos productos primarios en raciones y concentrados y los vende al intermediario del centro industrial;  

- este intermediario los vende al comerciante del municipio o de la comunidad donde vive el pecuarista;  

- el pecuarista compra la ración y cría los cerdos;  

- el porcicultor vende los cerdos vivos al intermediario o al frigorífico;  

- esta industria los transforma en productos elaborados (chorizos, patés, jamón, bacon, etc.) y los vende al intermediario del centro industrial;  

- este intermediario vende dichos productos al mayorista del municipio donde vive el consumidor;  

- este mayorista los vende al comerciante minorista; y  

- el comerciante minorista los vende al consumidor final.  

Como se ve en esta larga cadena, pocos son los que realmente producen bienes, pero muchos son los que intermedian (a veces innecesariamente) y se apropian de las ganancias de los pocos que efectivamente producen dichas riquezas.  

Si a las ganancias de cada eslabón de esta larga cadena agregamos los impuestos pagados en cada transacción, los gastos de fletes24, embalajes (a veces tan sofisticados que responden por un importante porcentaje del precio que el consumidor paga por el producto final), pérdidas, etc., es fácil de entender por qué los ingresos de los agricultores son tan bajos, a pesar de que los consumidores suelen pagar precios muy elevados por los alimentos que adquieren. En muchos casos, los intermediarios son necesarios; no se trata, por lo tanto, de proponer en forma demagógica o ingenua su eliminación del circuito de comercialización; se trata de disminuir al mínimo absolutamente indispensable, el innecesariamente elevado número de eslabones de las cadenas de intermediación: las anteriores y las posteriores a la etapa de producción propiamente tal. Para lograrlo, la solución ideal sería organizar a los agricultores y acercarlos cada vez más a los consumidores también organizados; es decir, disminuir la innecesaria distancia que se estableció entre ambos grupos, y reducir los excesivos costos de transacción que dicha distancia originó; al acercarlos se estaría beneficiando a las dos grandes mayorías nacionales -los pequeños agricultores y los consumidores pobres- y no a las minorías, no siempre productivas, de los circuitos de intermediación. ¿En qué porcentaje los agricultores podrían aumentar sus ingresos si estuviesen capacitados y organizados para eliminar apenas los eslabones que son innecesarios y eliminables? ¿No será ésta una muy importante (pero evitable) razón por la cual sus ingresos son insuficientes?  

Después de describir las bondades de estas 12 medidas, cabe hacer la siguiente indagación. ¿Si ellas son factibles y beneficiosas, por qué no producen los resultados esperados, por qué no ayudan a solucionar los problemas técnicos y económicos de los agricultores? Básicamente porque a) la mayoría de ellos no las adoptan; y b) no toman en cuenta lo que está expuesto en el punto 13 que se describe a continuación.  

13) Ejecución eficiente, oportuna e integral de las 12 alternativas recién propuestas.

Las medidas sugeridas en los puntos anteriores son comprobada y reconocidamente eficaces. Si son aplicadas en conjunto, en el momento oportuno y en forma correcta, producen resultados extraordinarios. En conjunto, porque en forma aislada ninguna de las 12 medidas será capaz de producir resultados significativos y en forma correcta y en el momento oportuno, porque el éxito de cualquier rubro productivo suele depender más del "cómo hacer" y del "cuándo hacer", que del "con qué hacer". Sin embargo, si como suele ocurrir estos tres requisitos no se dan, los esfuerzos modernizadores no producirán, como de hecho no han producido, en gran parte por este motivo, los resultados esperados. Lo incluido en este punto 13 es lejos lo más importante que lo de cualquiera de los otros 12 puntos anteriores.  

El aplicar las alternativas recién descritas en forma parcializada o de manera incorrecta, el usar un insumo en forma equivocada o el ejecutar las prácticas agrícolas a destiempo, son importantes causas (no siempre percibidas y reconocidas) de fracaso en los proyectos de modernización de la agricultura. A modo de ejemplo, no es suficiente adoptar las recomendaciones mencionadas en los puntos 1) y 2) de este capítulo, si no se adoptan las indicadas en los puntos 3) y 5);25 asimismo, no es suficiente aplicar un plaguicida o una vacuna, si se lo hace a destiempo; no es suficiente aplicar un fertilizante, sino que es necesario que sea el adecuado y que se aplique en forma correcta.  

Estas condicionantes, tan elementales y obvias, lamentablemente, y con muchísima frecuencia, no se dan, y son una importantísima razón por la cual los insumos o las tecnologías no producen los resultados que podrían y deberían producir; exactamente porque suele faltar lo más importante: capacitar a los agricultores para que sepan aplicar correctamente las tecnologías y utilizar racionalmente los insumos. No se trata, por lo tanto, de usar o no usar insumos o de adoptar o no tecnologías, es necesario usarlos/adoptarlos en conjunto, correctamente y en el momento oportuno. El incorporar tecnologías y utilizar insumos en forma descuidada e irreflexiva, sin preocuparse del "cómo" y el "cuando" hacerlo ha sido una importante razón por la cual los agricultores se han decepcionado de la eficacia de los insumos y de las tecnologías modernas. A veces es mejor no innovar que hacerlo en forma equivocada.

Definitivamente, la agricultura será más rentable y los agricultores serán más competitivos, en la medida en que:    

- exista eficiencia no sólo tecnológica, pero también gerencial y organizativa en todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, inclusive en los anteriores a la etapa de producción propiamente tal (adquisición o producción propia de factores de producción) y en los posteriores a él (procesamiento, almacenaje, incorporación de valor agregado, comercialización, etc.), es decir, cuando se adopte una correcta verticalización del negocio agrícola; y  

- los propios agricultores se hagan cargo de una parte más importante (no necesariamente de todas) de dichas actividades anteriores y posteriores a la etapa de producción propiamente tal; y con este propósito es necesario que ellos se organicen para constituir sus propios mecanismos de recepción y de prestación de servicios y para instalar pequeñas unidades agroindustriales de nivel comunitario, que sean de su propiedad y no necesariamente de los grandes grupos empresariales privados porque, de lo contrario, serán estos grupos los que seguirán apropiándose de los beneficios del trabajo y del esfuerzo de los agricultores.  

Al adoptar en forma correcta estas dos medidas, los agricultores aumentarán sustancialmente sus ingresos porque mejorarán la eficiencia del sistema en su globalidad, al reducir la cantidad y el costo de las entradas y simultáneamente incrementar la cantidad, la calidad y el precio de venta de las salidas.  


17. Parte del texto de este Capítulo fue tomado del documento de Gaitán J. y Lacki, P., 1993 - La Modernización de la Agricultura: Los pequeños también pueden. Santiago, Chile, FAO-RLAC.  

18. Las especies destinadas a leña y madera deberán ser sembradas en locales no aptos para la agricultura, como protectoras de las nacientes y cursos de agua, cercos vivos, cortinas rompevientos o árboles de protección a los animales (contra el viento, frío o sol excesivo).  

19. Tener bicicleta, moto, televisor, automóvil, equipo de música, ropas y calzados que usan los habitantes urbanos; organizar y participar en las festividades, etc., son aspiraciones legítimas a las cuales deberán acceder para mejorar su calidad de vida.  

20. Se ruega no confundir economía de mayor autosuficiencia y mayor autodependencia, con economía de subsistencia y desconectada de la vida económica del país.  

21."Sólo se puede hablar de agricultura cuando se conserva la fertilidad (del suelo). Si ella disminuye con las sucesivas cosechas, el nombre que le corresponde es minería". Henry Ford, pionero de la industria automotriz estadunidense  

22. Pérdidas provocadas por maquinaria mal manejada, mal regulada o mal mantenida; por factores de producción ociosos o subaprovechados; por la erosión del suelo; por incidencia de malezas, plagas y enfermedades fácilmente evitables; por mantener hembras con excesivos intervalos entre partos, que paren y destetan pocos animales; por alargar la edad de los animales para llegar al mercado; por alimentar poligástricos con granos; por mortalidad de animales; por los bajos rendimientos por unidad de tierra, animal, capital, energía y tiempo; por ejecutar trabajos que demandan demasiado tiempo y dinero frente a los pobres beneficios que producen (ello ocurre cuando se cosecha en dos hectáreas la misma cantidad que se podría obtener en apenas una de ellas, si se adoptaran tecnologías elementales y de bajo costo); por animales que al no estar encerrados, dañan a los cultivos o son atacados por predadores; etc.  

23. Es muy frecuente suministrar el heno o forraje, poniéndolos en el suelo, donde se mezclan con barro y estiércol; o tirar mazorcas enteras de maíz en el piso de las porquerizas, donde gran parte de los granos se mezcla con el estiércol o se pierde a través de los huecos del piso; o tener comederos inadecuados y llenarlos en exceso. Todos estos procedimientos contribuyen a que se pierda gran parte de los escasos alimentos.  

24. Son anecdóticos los casos de productos primarios (inclusive frutas) que son transportados innecesariamente y con altos costos desde su origen hasta las lejanas grandes metrópolis. Allí son clasificados, pulidos, etiquetados, empaquetados (no procesados industrialmente) y después vuelven para ser vendidos a los consumidores del mismo municipio en el cual los bienes fueron producidos.    

25. Tal como ocurre en una cadena, de poco sirve que ella sea muy fuerte si uno de sus eslabones es débil; en la tecnificación de la agricultura, la existencia de un eslabón débil anula el efecto fortalecedor de todos los demás. Es por esta razón que no es suficiente adoptar en forma correcta algunos componentes que contribuyen al aumento de los rendimientos sino que necesario adoptar en forma eficiente todos ellos. Próxima Página - Capítulo 6